El invierno fue inclemente en Everest con las expediciones que intentaban su cima. Los equipos de Alex Txikon y Tashi Lakpa Sherpa, por la vía normal, y Jost Kobusch, en solitario por la Oeste, desistieron de su ascenso invernal. La nieve y el viento fueron factores principales.

Todas las expediciones que intentaban la cima de Everest en invierno, sin oxígeno suplementario, dieron por terminadas sus aspiraciones en virtud de las adversas condiciones meteorológicas para lograr el objetivo.
El español Alex Txikón y su equipo, al que se le unió el team nepalí encabezado por Tashi Lapka Sherpa, por la ruta normal, y el alemán Jost Kobusch, que en solitario iba por la arista Oeste, descendieron al campo base entre el 25 y el 27 de febrero pasado, en vistas de la imposibilidad de afrontar el inclemente viento helado y el terreno recientemente nevado con gran peligro de avalanchas.
Si bien todos los equipos podrían haber aguardado una nueva ventana de buen tiempo para el intento, ya no podrían haberlo logrado en invierno, que en Nepal se considera que finaliza el 28 (o 29) de febrero de cada año.
Nepalíes en velocidad
Tashi Lakpa y su equipo afrontaron el proyecto que denominaron Breathless Winter Everest”. Se proponían en 5 días llegar a la cima antes del fin del invierno. Y el propio Tashi anunció que lo haría sin O2 suplementario.
El arribo del equipo de Nepal resultó para todos sorpresivos, incluido Alex Txikon. Por un lado, debió compartir el resultado de su esforzado trabajo de equipar la vía que le llevó tantas semanas y gente. Por el otro, se manifestó beneficiado por sumar expedicionarios al intento, en virtud de la reducción de su propio team.

Tashi Lakpa Sherpa relató así su decisión en sus redes de dar por concluido el intento de ascenso:
“Decidimos regresar desde el campamento 3 con mi equipo. Han sido 34 horas de nieve fresca y suave sobre hielo azul, la superficie es más resbaladiza y parece un silencioso peligro”.
“Después de 34 horas de nevadas continuas, comenzó de nuevo el viento. Las condiciones para normalizarse tomarían al menos 3 días. En ese lapso de tiempo, nuestra previsión para “Breathless Winter Everest Speed Climbing 2020” no podría cumplirse. En Nepal, el 29 de febrero es el final del invierno. Por lo tanto, nuestra validez de ascenso de expedición de invierno era solo hasta fines de febrero”.
“Por lo tanto, con nuestro equipo decidimos terminar esta expedición. Nuestro punto más alto alcanzado se registra justo debajo del campo 3”.
A renglón seguido el líder de Nepal anunció sus expediciones al Everest en esta primavera, y su intención de abordar el K2 en el próximo invierno, único 8 mil sin ascensos en la estación fría.

Expedición accidentada
Por su parte, el experimentado vasco Alex Txikón también anunciaba en redes sociales el fin de su expedición invernal al Everest:
“Imposible. 45 cm de nieve inestable en la pared del Lhotse hacen el ascenso a campo 3 demasiado peligroso. Ayer las avalanchas ya nos dieron unos cuantos sustos. ¡Qué rabia, estamos fuertes y con ganas, pero las condiciones no nos dejan seguir! Tenemos que bajar. De vuelta, volveremos a atravesar el flanco del Nuptse y la cascada de hielo. Tendremos cuidado”.
Las imágenes fotográficas que acompañaban sus mensajes impresionaron. La inmensa pared del Lhotse, el gigante vecino al Everest, se cubrió totalmente de nieve de un día para el otro. En esas condiciones, el peligro latente de avalancha elevó el riesgo de la expedición a niveles insostenibles, según el respetable criterio de Alex.

“Ya ha acabado todo. Estamos todos bien… ¡de milagro! Si hubiéramos seguido escalando no hubiéramos bajado con vida. Casi 1 metro de nieve en c1…Y para llegar a C3, 50 cm. Toda la ladera Oeste del Lhotse se nos venía encima”.
Txikón soportó en esta prolongada expedición no pocas vicisitudes.
Luego de una exitosa pero más compleja de lo previsto cumbre en Ama Dablan ((6.858 m), perdió en la cascada de Khumbu a su partner Jonatan García. El también español cayó 12 metros en una grieta cuando equipaban la vía. Sufrió golpes y fisuras en sus costillas y debió ser evacuado a Katmandú.
Días después también debieron dejar la expedición por razones de salud el español Oscar Cardo y el ice doctor Mingma Sherpa. Los otros dos nepalíes del equipo no presentaban las mejores condiciones físicas luego de varias semanas en la altura.

Por la arista Oeste
Por su parte, el alemán Jost Kobusch la tenía aún más difícil. En solitario, y sin apoyo externo de ningún tipo, intentaba el ascenso por la inhóspita arista Oeste del monte más alto de planeta.
Con su gran fortaleza y preparación logró superar los 7.000 metros a travesando el hombro Oeste. Una lesión en su pierna y las copiosas nevadas, lo llevaron a desistir.
“Llegué a mi meta. ¡Había planificado llegar a los 7.200 m nuevamente y he alcanzado ¡7360!
“Me sentí genial allá arriba y tomé algunas fotos. Incluso podría haber ido más lejos, el clima parecía aguantar, pero mi intuición me dijo ‘para, si quieres atacar la cumbre deberías haber permanecido al menos a 7.500 u 8.000 m y haber bajado de nuevo’. Esto ya no habría sido posible en términos de tiempo. Y luego caminar por la larga cresta no me convenció (sobre todo porque mi lesión en el pie y mis problemas estomacales ya reducen significativamente las reservas de seguridad y siempre pueden causar sorpresas)”.
“Ayer (25 de febrero) salí de mi campamento 2, que construí a 6.850 m cuando comenzó a nevar. El hombro Oeste está muy expuesto a avalanchas en estas condiciones y cuando rapelé ¡me bañé! Afortunadamente estaba asegurado. Lo más peligroso hubiera sido dejarse llevar y volar todo el hombro”.
“Como mi batería del GPS se agotó, debido a la nieve no encontré mi campamento 1. Sólo tuve que armar mi tienda donde… sinceramente no tenía idea de dónde estaba… ¡en medio del glaciar! Anoche (25 al 26) nevó mucho y las condiciones se endurecieron nuevamente. Así que fue la decisión correcta quedarse. Echo un vistazo para buscar mi campamento 1 y bajo mañana (27) con mis cosas al campamento base”.