Hay historias que solo pueden contarse cuando el ruido de la épica se apaga. Cuando el héroe deja de escalar para empezar a recordar. Eso es lo que sucede en Oiarzabal, entre Juan y Juanito, el documental dirigido por Javier Álvaro que pone en el centro al vasco Juanito Oiarzabal, una figura irrepetible del alpinismo mundial.
Durante años, Oiarzabal fue sinónimo de desafío extremo. Sexto hombre en el mundo en completar los 14 ochomiles y tercero en lograrlo sin oxígeno, su nombre está grabado en la historia grande de la montaña. Pero esta película no busca repetir ese relato conocido, sino ir más allá: entender qué queda de ese hombre cuando desciende de la cima.
El resultado es una obra que conmueve sin necesidad de exageraciones. A través de una narrativa cuidada y profundamente humana, el film logra algo poco frecuente: desmontar el mito sin destruirlo, y reconstruirlo desde un lugar más honesto, más cercano, más verdadero.
Dos años para contar toda una vida
El documental es también una hazaña en sí misma. Fueron dos años de trabajo, más de 70 entrevistas, más de 100 horas de archivo audiovisual y miles de fotografías condensadas en 111 minutos de relato. Una tarea titánica que, lejos de perderse en la acumulación, encuentra un hilo conductor sólido y sensible.
Producido por Últimas Fronteras del Planeta, con participación de RTVE y EiTB, el film cuenta con un equipo técnico de alto nivel: guion de Alberto Manzano, idea original de David Pérez, edición de Antonio Paz Pérez, fotografía de Jaime Marso, música de Christian Tosat y diseño sonoro de Alfonso Sanz, entre otros. Cada uno aporta a una construcción narrativa que fluye con naturalidad y precisión.
El propio Álvaro reconoce que el proyecto nació casi por casualidad, durante un viaje a Pakistán en plena pandemia, donde compartió expedición con Oiarzabal. Allí, lejos de las cámaras y del personaje mediático, descubrió a un hombre distinto. Ese hallazgo es el corazón del film.
Entre el personaje y el hombre
El título no es una metáfora forzada: entre Juan y Juanito hay un abismo. El documental se sumerge en esa dualidad con inteligencia y sensibilidad. El “cascarrabias” televisivo deja paso a un hombre cercano, vulnerable, incluso nostálgico.
Aparecen aquí sus luces y sus sombras. La ambición que lo llevó a lo más alto, pero también la obstinación que le costó caro. Como en el K2, donde una decisión límite terminó con la amputación de todos los dedos de sus pies. También el peso de las pérdidas: 33 compañeros muertos en expediciones, una cifra que atraviesa toda su historia.
Pero lejos de la tragedia, el film encuentra momentos de una humanidad vívida. Su deseo de reconciliación con Edurne Pasabán, su orgullo por lo vivido, su necesidad de reivindicar su propia historia. “Juanito necesitaba ese reconocimiento”, admite el director.
En ese recorrido, desfilan voces como las de Sebastián Álvaro, Alberto Iñurrategui, Juan Vallejo, Eneko Pou o Martín Fiz, componiendo un retrato coral que también es el de toda una generación de alpinistas.
Una obra que emociona y reivindica
Presentado en el BBK Mendi Film Bilbao Bizkaia, donde obtuvo el premio al mejor guion, el documental fue recibido con una ovación en una sala colmada. No es casual: la película logra conectar tanto con quienes conocen la montaña como con quienes solo intuyen su misterio.
Hay algo profundamente emotivo en su tramo final. Allí aparece el Juanito de hoy: un hombre “cascado”, como él mismo se define, pero lúcido, sensible, dispuesto a mirar hacia atrás sin esquivar nada. Es en ese punto donde la película alcanza su mayor altura.
Más que un documental, es un acto de justicia. Porque si algo deja claro esta obra es que Juanito Oiarzabal no es solo una leyenda del alpinismo: es una de esas vidas que merecen ser contadas con respeto, profundidad y emoción.

Ficha técnica
Título: Oiarzabal, entre Juan y Juanito
Dirección: Javier Álvaro
Guion: Alberto Manzano
Idea original: David Pérez
Producción: Primavera Ruiz
Edición: Antonio Paz Pérez
Fotografía: Jaime Marso
Música: Christian Tosat
Sonido: Alfonso Sanz
Duración: 111 minutos
Material: más de 100 horas de archivo, 70 entrevistas












