Mariano Galván, probablemente el montañista argentino más destacado de todos los tiempos, y uno de los mejores del mundo, será recordado por el Club Andinista de Mendoza con una placa en el corazón del Cordón del Plata, en sus montañas de siempre.
Mariano Galván, tristemente desaparecido en 2017 cuando intentaba ascender el monte Nanga Parbat, en la cordillera de Himalaya, será homenajeado este domingo 4 de agosto, y en coincidencia con el Día del Montañés, por el Club Andinista de Mendoza.
A dos años de que una avalancha se cobrara su vida en Himalaya, la idea de la comisión directiva del CAM es para ese día convocar a todos quienes fueron sus amigos, colegas, compañeros, quienes lo conocieron o quienes no pero que reconocen su trayectoria y valor.
A las 10 de ese domingo la cita es en el refugio Mausy, en Vallecitos, Luján de Cuyo. Ese será el punto de partida de una caminata hasta el campamento de Piedra Grande. Ese es el sitio elegido para instalar una placa en su memoria.
Al emblemático campamento de Piedra Grande, a 3.600 metros, convergen cada temporada centenares de andinistas que buscan ascender alguno de los 5 miles del Cordón del Plata. La vista completa de la cordillera frontal desde allí no tiene parangón.
Es sin dudas el mejor contexto de montaña posible, como fuera el hábitat natural de Mariano.
La vida de Mariano Galván
Mariano Galván fue un muy querido escalador, guía, rescatista y ochomilista nacido en Trelew, Chubut. Estaba afincado en Mendoza donde vivía y trabajaba buena parte del año, hasta su desaparición.
Subió y exploró montañas en diversos países y participó de gran cantidad de rescates en altura. De tal magnitud y riesgo que concitaba siempre la atención del montañismo de todo el mundo.
El proyecto que lo tuvo involucrado en los últimos años fue el de subir los 14 montes más altos del mundo, los ochomiles. Sin oxígeno embotellado ni ayuda externa de ningún tipo. En el más puro estilo alpino del que fue uno de sus referentes más importantes de la historia.
Desde 2011, cada temporada Mariano viajaba al Himalaya para cumplir uno a uno sus objetivos. Entre ese año y 2017 hizo cumbre en Lhotse (8.516 m, 4°), Everest (8.848 m, 1°), Gasherbrun I (8.068 m, 11°), Gasherbrun II (.035 m, 13°), Broad Peak (8.047 m, 12°), Dhaulagiri (8.167 m, 7°) y Manaslu (8.163 m, 8°).
Además, hizo intentos al Cho Oyu (8.201 m, 6°) y K2 (8.611 m, 2°) quedando a pocos metros de la cumbre.
En todos los casos, sin ayuda de oxígeno ni sherpas, casi siempre en solitario y por vías alternativas o nuevas.

Nanga Parbat
En junio de 2017, Mariano Galván acometió el Nanga Parbat (8.125 m, 9°). Junto al español Alberto Zerain, compañero de cordada de sus dos últimas ascensiones exitosas. Era el octavo objetivo de su desafío.
La vía elegida fue la arista Mazeno, una temible e interminable cornisa expuesta a severas condiciones meteorológicas, casi nunca transitada.
Una avalancha se precipitó sobre los dos intrépidos montañistas el 24 de junio, cuando surcaban la arista a 6.400 metros.
Tras varios días de búsqueda, el gobierno de Pakistán oficializó la muerte de Mariano y Alberto el 1 de julio.