Naturaleza humana, tendencias, responsabilidades y desinteligencias que conspiran con el futuro del exitoso presente de los grupos de running.
Por Sergio Furlan
Guía de Montaña (EPGAMT). Lic. en Educación Física, y director de la carrera de Educación Física de la Universidad J. A. Maza. Cel. y wsp: + 54 9 261 6955242 | Mail: pausasaludable.sf@gmail.com | Facebook: TeamAventura
¿Por qué pensar que los equipos de running, hoy en pleno auge, tenderían a disolverse, reinventarse o sencillamente mutar a nuevos formatos socio-deportivos en el corto plazo?
Para responder a esta pregunta que vengo haciéndome a menudo, a pesar de vivir de los equipos de running, hice una pequeña indagación de lo escrito hasta ahora sobre temas pertinentes a esta esfera de dudas, en el último de los casos ¿qué es más que dudas la vida misma no?
Hace muchos años, muchos, los clubes concentraban grupos de personas, deportistas, sumidos en planes para alcanzar metas.Generalmente por afuera de la óptica moderna de un running con un ID propio, tal como hoy.

Luego la gente que corría, por diversas motivaciones, sencillamente empezó a cambiar de ambiente, equipos de pertenencia, terrenos, distancias. Y sobre todo empezó afianzar la idea de que correr era algo distinto, mágicamente sanador. Con el discurso relativo de las endorfinas. (por cierto, un asunto de fisiología que pocos dominan académicamente, pero les encanta usar para justificar casi todo).
Después se engendró la moda del running. El salvavidas de los frustrados inmigrantes de las mil dietas y los manuales de “tips” mágicos cual dioses griegos. Y finalmente lo social empieza a fagocitar al individualismo ejecutivo de la actividad física para pasar a masificarla en función de una posición acomodaticia que a todos, más o menos, nos conviene.
Causas y efectos
Empecemos por el principio, por una de las aristas del ser humano que, sin saber bien por qué, eligió y elige vivir solo. Ese es el llamado ermitaño y este término que coopera para tirar abajo la teoría que sustenta los equipos de running, merece ser definido literalmente.
Un ermitaño o eremita es una persona que elige profesar una vida solitaria y ascética. Sin contacto permanente con la sociedad. El vocablo ermita procede del latín eremīta. Que a su vez deriva del griego ἐρημίτης o de ἔρημος, que significa “del desierto”.
En la construcción de un corredor o corredora, existen, aunque no un sinfín pero sí varias condiciones. Quisiera compartir las que me parece son indicadores claros de que este paradigma empieza a terminarse.

El resto de los motivos que son como granadas de guerra para los equipos de running es la falta de respeto que tiene la sociedad al elegir a gente que se hace pasar por profesionales, problema que viene de nosotros, los profesores con título, porque el título es conocimiento casi seguro.
Los aberrantes mentirosos que merodean el parque engañando a la gente, porque en nuestro trabajo cualquiera se pone los cortos y copiando los entrenamientos de internet, sólo lo pasan y se convierten en entrenadores.
Mal educados, irrespetuosos e impertinentes usurpadores de lo ajeno, falsos entrenadores.
PERO LOS CONTRATANTES TAMBIÉN SON LOS QUE ESTÁN MATANDO NUESTRA FUENTE DE TRABAJO.
Pseudo paseadores de perros, ustedes no son mejores que nosotros. La gente los contrata definitivamente por ignorancia. Y como antaño, sigue comprando espejitos de colores.
Hay quienes conscientemente saben que el tipo o la mujer que tienen delante no es un profesional. Ni de la Educación Física ni del Entrenamiento. Eso nos está condenando.
Un día pueden aparecer cardiopatías o artrosis en sus tobillos. O tal vez patologías irremediables en sus columnas. Sólo entonces sabrán que además de cooperar con la disolución de equipos de running, la irresponsabilidad terminó con su propia salud.