El montañista y geógrafo lagunero, Juan Diego Amador, inició el pasado fin de semana una temeraria aventura hacia las islas Georgias del Sur, vecinas a la Antártida. Busca repetir la ruta que, a pie, hizo en 1914 el aventurero británico Ernest Shackleton.
Junto a tres alpinistas más, un vasco, un catalán y un italiano, Amador el viernes inició el periplo aéreo a Madrid, Lima, Santiago de Chile e Islas Malvinas. Allí el grupo abordará un velero para unir los 1.300 kilómetros hasta Georgias, única manera por otra parte de acceder.
El desafío consiste en replicar el recorrido que, a pie, Ernest Shackleton emprendió en desesperada búsqueda por salvar a la tripulación del Endurance. Fue en su fallido viaje transatlántico en 1914.
Si el tiempo ayuda, los alpinistas intentarán llegar hasta la cima del monte Paget (2.935 m), el más alto de esa isla y de todas las islas que Gran Bretaña ocupa, legítimamente o no, por los mares del mundo.
Amador, que calcula en 40 días como mínimo completar la expedición austral, adelantó “la exposición y compromiso de esta aventura, pues en caso de que alguno de los expedicionarios padeciéramos un desafortunado incidente, tendríamos que ser autónomos y resolverlo por nuestros propios medios. Estaremos solos y sin la posibilidad de ser rescatados”.
La historia de Shackleton
El explorador polar irlandés Ernest Shackleton es uno de los emblemas de la Edad heroica de la exploración de la Antártida y de todo el planeta.
Schackleton se aventuró por primera vez a la región polar como tercer oficial de la expedición Discovery (1901-1904) liderada por el capitán Scott. Pero debió retornar prematuramente por su endeble salud.
En enero de 1909, junto a tres compañeros marcharon al punto más meridional jamás pisado por el hombre en el continente antártico. La latitud a la que llegaron es 88° 23′ S, a 190 km del polo Sur. Su logro le valió, a su regreso, el título de “Sir” de parte del entonces rey Eduardo VII.
El polo finalmente lo alcanzó por primera vez el noruego Roald. Entonces Shackleton se propuso como gran objetivo cruzar la Antártida de cabo a rabo, atravesando el polo.
Pero su barco Endurance, quedó varado en el hielo que lentamente lo trituró y acabó hundiendo. Los exploradores, aislados más de dos años, confiaron en su gran líder, que en las circunstancias más extremas mantuvo alta la moral del equipo y encabezó la hazaña de supervivencia.
Un sueño remoto
Algunos llaman a las Georgias del Sur como el “Serengueti del Sur”, debido a la enorme diversidad biológica producto de corrientes marinas favorables. Grandes bancos de krill, la mayor colonia de pingüino rey, ballenas jorobadas, orcas. Elefantes y leopardos marinos y una inmensa diversidad de aves habitan o recalan allí.
Juan Diego porteará equipo de grabación en vídeo para un trabajo audiovisual. Así compartirá la experiencia en una serie de conferencias junto al Ayuntamiento de La Laguna, Gobierno de Canarias y Fundación CajaCanarias.
El curriculum de Amador incluye haber sido el primer canario en subir el Everest (8.848 m, Neal/China), las Seven Summits, y más de treinta expediciones de alto nivel. Su logro más reciente fue una cumbre virgen de más de 6.000 metros en el Himalaya Indio, que le valió la nominación al Piolet de Oro.
En términos aventureros, este año recorrió uno de los mayores glaciares del mundo, el Jostedalsbreen, en Noruega.
En 2007 escaló el monte Vinson, el más alto de Antártida. Fue entonces cuando concibió el sueño de Georgias del Sur, un remoto y salvaje rincón del planeta. Además, escenario de una de las más espectaculares historias de supervivencia.
Juan Diego Amador también conduce la primera escuela de Tecnificación Deportiva de Canarias y es continuo su trabajo en proyectos deportivos, de enseñanza y divulgación.