Por Jacobo Nieto – El Blog de las Marcas Montañeras
El gran resultado obtenido por el español Alberto Ginés las Olimpiadas de Tokyo 2020, donde obtuvo nada menos que la medalla de oro, ha generado gran popularidad al deporte de la escalada y cada vez es más la gente que se anima a practicarlo.
Como es conocido para los amantes de los deportes de montaña, la escalada ofrece diferentes modalidades, cada cual con su particularidad. Deportiva, clásica, hielo, y sin duda la más explosiva de todas, el búlder, es una verdadera tendencia.
Fuera de España se la conoce como boulder o escalada en bloque. Consiste en trepar por muros o rocas de poca altura, por lo general de entre 8 y 10 metros. No requiere el uso de cuerdas, su principal particularidad, y es una disciplina bastante segura puesto que en el suelo se habrá dispuesto el crash pad, un colchón o colchoneta para amortiguar cualquier eventual caída.
El termino búlder, o más precisamente Boulder, proviene del inglés y significa, puntualmente, roca. La novedosa modalidad deportiva también se la conoce como bouldering.
El búlder, a diferencia de las otras formas de escalada, requiere más de la técnica que de la fuerza. Igualmente es un deporte muy completo que ayuda a ejercitar y tonificar los músculos, y en definitiva a que el deportista se mantenga en forma. No es un deporte anaeróbico, sino que combina la técnica con la resistencia de nuestros músculos.
A pesar de que puede parecer no tan arriesgado como la escalada convencional, es indispensable extremar las precauciones para convertirlo en una práctica segura. Y, por supuesto, cumplir un escrupuloso entrenamiento acorde con la exigencia de la modalidad.
Origen del búlder
A fines del siglo XIX, hacia el año 1870, se desplegaban en los Alpes las primeras actividades montañísticas. En Fontainebleau, Francia, notaron que grandes bloques de piedra de sus alrededores eran más que idóneos para un buen entrenamiento en escalada.
Cuando las condiciones meteorológicas no eran favorables para ir a la montaña, los alpinistas franceses se adentraban en los bosques para mantener su forma física trepando las enormes rocas. Estaban inventando la escalada en búlder.
Ya a mediados del siguiente siglo XX, se ganó el apelativo de disciplina deportiva gracias al gimnasta John Gill. Su excepcional condición física lo llevó a cambiar la escalada tradicional por trepadas cortas y explosivas, abordando rutas de búlder con cada vez mayor dificultad. Además, introdujo el uso del magnesio en el mundo de la escalada en roca.
Beneficio integral
Son numerosos los beneficios que el búlder reviste en términos de entrenamiento físico. Como complemento de algún otro deporte como el running o el ciclismo, puede ser lo más indicado para entrenar el cuerpo integralmente.
De hecho, pocas disciplinas ejercitan la musculatura del tren superior del cuerpo de la forma que lo requiere el búlder. Los músculos se irán activando en ángulos fuera de lo habitual.
Mentalmente, el bouldering requiere de una concentración tan aguda, en tanto una suerte de puzzle que el escalador va resolviendo a medida que lo practica, que no se podrá pensar en otra cosa. El desafío redundará en una reducción notable de los niveles de estrés.
He ahí el doble beneficio que el búlder propone: mente y cuerpo trabajando a full, unidos y complementados, sin resquicio para la distracción. A la fortaleza física que se desarrolla para resolver el desafío, la mente alerta y dinámica busca los mejores lugares de apoyo para trepar.
Las complicadas posturas que será necesario adoptar por tramos (algunas parecerán francamente imposibles), ayudarán también a mejorar la flexibilidad, la elasticidad del cuerpo.
Muchos consideran a la disciplina como el complemento ideal para quienes practican deportes como ciclismo o levantamiento de pesas (halterofilia). Mientras estos acortan los músculos, el búlder trabaja en su extensión y flexibilidad.
El cuerpo debe trabajar obligadamente de manera equilibrada y estable para conseguir ganar altura en el muro o rocas. Los músculos deberán actuar en equilibrio y de forma eficiente.
Los primeros pasos en el mundo del búlder requerirán de un experimentado compañero o monitor que conduzca. Muchas veces será necesario intentar posturas tan complejas, que solo un buen colega podrá actuar en caso de una caída.
Ventajas comparativas del búlder
Poco material requerido
Es mucho más seguro, por el uso del crash pad y la poca altura que se enfrenta con respecto al resto de las modalidades de escalada
Mayor tiempo útil: en duplas, no se debe esperar a que la otra persona termine la ruta para comenzar
Mejor ratio por profesor: más alumnos y más plazas en un curso, por la dificultad técnica y el material
Más autonomía sin depender tanto del profesor
Atención más personalizada del profesor
Equipo
Colchonetas (crash pads)
Pies de gato
Ropa cómoda y que proteja del roce
Magnesera, o bolsa para el magnesio
(Foto principal: Andrew Hawkes)
(*) Jacobo Nieto Campuzano (España, 46 años) es un apasionado amante de los deportes de aventura. Empresario de formación y montañero de vocación, es el responsable de El Blog de las Marcas Montañeras, desde donde comparte valiosos tips para el viaje a la montaña e información calificada sobre ropa, equipamiento e indumentaria de las diferentes marcas del mundo montañés.