El reconocido motociclista español Pol Tarrés, piloto oficial de la marca Yamaha en ese país, se propuso llevar su especialidad a la mayor altura posible, con el objeto de establecer un nuevo récord Guiness.
Para ese alto desafío eligió el monte Mercedario, en los Andes argentinos, provincia de San Juan, de 6.701 msnm. El formato de “proyecto creativo” fue encabezado por Trece Racing Society y la productora The Who.
En marzo pasado Tarrés llegó con su equipo de asistencia y filmación a la Argentina para cumplir su iniciativa. Además, contrató los servicios logísticos de la empresa Inka, con sede en la provincia vecina de Mendoza y experiencia en el cerro Aconcagua (6.980,8 m).
“El objetivo principal de nuestra expedición era poner a prueba a la moto y al piloto en las condiciones más duras posibles, siguiendo el estilo alpino durante todo el camino” se menciona en la fundamentación del proyecto.
El periplo del catalán Tarrés y su Yamaha Ténéré 700 comenzó el 12 de marzo en el campo base a 3.000 metros de altura. En esa primera jornada cubrió 10 kilómetros, para dormir en el campo intermedio, a 4.500 m.
El tercer día, el 14 de marzo, llegó al punto más alto jamás alcanzado en una bicilíndrica, 6.157,5 metros. Con una de las cubiertas literalmente comida por la montaña, el español dio por finalizado a esa altura su desafío. No logró llegar a la cumbre, pero sí batió la plus marca de ese tipo de vehículo a semejante altura.
Logística y proyección
Durante el trayecto fue asistido por su equipo y además se cumplió con un plan de contingencia diseñado por la empresa Inka. Aquí participó el guía y uno de los propietarios de la firma, Pablo Tetilla, como responsable, junto a la médica Roxana Pronce y el también guía de montaña Gerardo Márquez.
Una de las incógnitas que enfrentaban era la reacción del organismo de Pol en contexto de gran altitud, baja presión de oxígeno, frío intenso y esfuerzo físico extremo. El piloto sufrió el cansancio como pocas veces en su vida, pese a la asistencia casi permanente con oxígeno embotellado. Pero el oriundo en Rellinars logró salir airoso.
La marca Yamaha apunta alto con su Ténéré 700, de la que, sostiene, está “preparada para los 7.000”. Y el logro de Tarrés en Argentina le hace “anhelar más”.
Pol tiene apenas 26 años. Empezó a competir en moto a los 9 y fue Campeón del Mundo de Trial 2010 en clase Juvenil y doble subcampeón Mundial en Júnior 2011/13. Esta es la especialidad su tío, el siete veces campeón del Mundo de Trial, Jordi Tarrés.
Tras el título, cambió de especialidad y se pasó primero al SuperEnduro, donde fue top cinco mundial, y luego al Hard Enduro, ya con logros internacionales.
Un impecable vídeo documental estrenado en mayo en su canal de YouTube relata el récord en San Juan. Las imágenes de a bordo revelan el gran impacto de la altitud en la moto y en el piloto.
Alta polémica
Pero no todo fue color de rosa para Tarrés en su desafío en la alta cordillera andina.
El emblemático cerro Mercedario se encuentra inmerso en un área protegida, el Parque Provincial Manantiales, y el impacto del desafío de Tarrés en el terreno, generó polémica.
Entidades que agrupan a montañistas de San Juan emitieron un comunicado pidiendo a las autoridades que se tomen las medidas legales que corresponda, ante la situación que calificaron de preocupante.
La Asociación Guías de Montaña y Escalada, el Club Andino Mercedario y el Club Andino Barreal firmaron en forma conjunta un comunicado en el que repudian el emprendimiento, por el que responsabilizan no sólo al piloto y a su team, sino también al guía de alta montaña y a la empresa de Mendoza.
La realidad es que por tratarse de una zona protegida por Ley 2315L, las expediciones en vehículos están prohibidas. Y solo se permite el tránsito humano a pie. En el comunicado mencionan “un polémico estilo de ascensionismo de tipo indirecto o con asistencia mecánica, en otras palabras, subir la montaña en moto”.
Las asociaciones pidieron intervención a las autoridades municipales, provinciales y nacionales, en caso de ser necesario.
Sin embargo, no se encuentra explicación de por qué, si la actividad está prohibida en el área protegida, no se actuó preventivamente. Pero en cambio se exigen acciones legales con el hecho consumado.
Ni las agrupaciones de montañistas ni mucho menos las autoridades se anticiparon al evento, que por su despliegue es evidente que no pasó desapercibido.
En las últimas horas se conoció que la Secretaría de Ambiente de San Juan realizó de oficio un informe. Y sus funcionarios se aprestaban para viajar a Mendoza a labrar a la empresa involucrada un acta de infracción.
El mismo expediente se remitió a la Justicia de Paz de Calingasta, en la presunción de que se esté en presencia de un hecho contravencional en el área protegida.