Un escalador argentino murió este martes en la base del cerro Torre (Santa Cruz, Argentina) golpeado por una roca mientras escalaba en esa zona junto a un amigo de la misma nacionalidad.
Un helicóptero del Ejército fue destinado a la zona como parte del operativo de rescate del cuerpo del infortunado alpinista, con cinco rescatistas a bordo. Al llegar al sector del accidente, sólo pudieron constatar que había perdido la vida.
Al día siguiente su cuerpo fue trasladado a El Chaltén, por disposición del Juzgado de Instrucción de El Calafate, para ser entregado oportunamente a sus familiares.
La víctima se llamaba Marcos Gorostiaga y tenía 28 años, de profesión médico, residente en San Carlos de Bariloche, Río Negro.
El trágico suceso tuvo lugar en horas de la mañana del martes en la zona de Niponino, base del emblemático cerro Torre, cuando las dos personas escalaban en el cerro Mocho.
Su compañero de cordada se hallaba a unos 80 metros de distancia, sin posibilidad de rescatarlo. A través de una radio VHF dio inmediata alerta para solicitar ayuda.
Temporada fatal
El argentino Gorostiaga es el quinto escalador fallecido en lo que va de la temporada 2022/2023, signada por los accidentes fatales.
El 19 de diciembre pasado falleció el pastor y cineasta suizo Christoph Klein (48), cuando escalaba la aguja Standhart. Cayó 50 metros por una pendiente de 500 en un campo de hielo. Su cuerpo no ha podido ser rescatado aún.
En la noche de Navidad, la escaladora estadounidense Cassandra Doolittle (25) murió de hipotermia mientras descendía la aguja Guillaumet. Lo hacía en solitario y había perdido sus cuerdas ante un sorpresivo desmejoramiento del tiempo.
El 19 de enero, los españoles Iker Bilbao y Amaia Agirre sucumbieron bajo una avalancha en la Brecha de los Italianos, en el cerro Fitz Roy. Sus cadáveres yacen al fondo de una grieta.