Son dos conocidos y expertos en ski cross-country y snowboard. Cada invierno se establecen en el lodge Portezuelo del Viento en Las Cuevas. Recorren las montañas en busca de los mejores canales de nieve para bajar. Y quieren entusiasmar a más esquiadores para que conozcan la inmensa oferta de la zona en materia de ski.

Ski es la forma de vida de Olivier Milon Favre (39) y Xavier Schumacher (30), dos suizos que viven en un pueblito de los Alpes, cerca de la ciudad de Savigny.
Como buenos helvéticos, aprendieron a esquiar casi al mismo tiempo que a caminar. Lo hacen casi todo el año en sus montañas, que tienen nieve casi todo el año.
En los breves meses del verano alpino, comenzaron a venir en sucesivos inviernos australes a Las Cuevas, Mendoza, en el cordón del límite de los Andes centrales.
Les gusta el ski de travesía y el snowboard, y en eso se han especializado. Rehúyen de los centros de ski alpino tradicional, y por el contrario disfrutan de cargar durante horas las tablas en sus hombros, para luego descender a toda velocidad por estrechos canales de nieve virgen.

En Suiza, además de esquiar lo más que pueden, Olivier hace trabajos de jardinería en verano y Xavier es profesor de tenis y tiene una escuela propia. Sus actividades independientes les permiten buscar nuevos y aventurados sitios para hacer lo que les gusta: deslizarse con sus tablas sobre la nieve salvaje.
Ski en Las Cuevas
Olivier Mion Favre es un deportista sponsoreado por Portezuelo del Viento, lodge de montaña. El suizo es embajador en todo el mundo del cálido hospedaje. Y de Las Cuevas como centro de actividades de montaña.

En Las Cuevas ellos hacen base en Portezuelo del Viento. Con esa comodidad y desde esa estratégica ubicación, recorrieron este invierno cada montaña de la zona con sus innumerables canales de nieve donde la práctica del ski es realmente espléndida.
Olivier y Xavier fotografían y graban en video sus micro expediciones, los sacrificados ascensos y cada una de sus bajadas. Luego comparten en las redes las imágenes (de altísima calidad). Y así entusiasman a muchos que en distintos lugares del mundo sueñan con aventurarse en la magia del ski cross-country.

De esta manera, la “sociedad” entre Portezuelo del Viento y Favre y Schumacher logra crear una sinergia de múltiples virtudes. En donde hay un concepto principal que se logra transmitir: en un mágico lugar de la Cordillera de los Andes, a menos de 200 km de una importante ciudad como Mendoza, de fácil acceso sobre una ruta internacional, con todos los servicios y comodidades disponibles, se puede disfrutar de la práctica de un deporte tan original como maravilloso, surcando laderas de montañas de más de 4.000 metros con pendientes tan exigentes como en los Alpes y nieve de similar calidad. En la más absoluta soledad y libertad.
Entusiasmo por la zona
“Yo principalmente esquío en Suiza, donde hay muchas montañas y podemos esquiar todo el año. Es parecido acá con picos de 4000 metros, solo que en verano como hay glaciares siempre hay nieve. Ahora allá es el verano, hay más de 30° y hay que ir muy arriba”, señala Olivier mientras prepara su equipo para disfrutar de medio día soleado en Las Cuevas (la otra mitad de la jornada la “perdieron” esperando a este cronista).
“También vamos a Italia y a Francia, es la primera vez que vengo a Argentina” dice Xavier. Al contrario que Olivier, que es ya su segunda estancia en Mendoza. “Es un paraíso aquí. Llegamos en colectivo, nos levantamos, desayunamos, salimos. Hay tantas cosas por hacer, subimos en la zona del Cristo Redentor, en el cerro Caracoles, en Chile, donde la nieve es un poquito mejor porque hay más sombras. En el Tolosa subimos hasta el mirador y bajamos todos los canales, absolutamente todos. Unas 3 a 4 horas subiendo con los esquíes a la espalda y bajamos”.
Todo nuevo en ski
Los dos jóvenes esquiadores se sorprenden muy “a la europea” al pensar que es posible que esos canales que bajan quizás nadie los haya bajado en toda la historia. “Podemos estar haciendo algo nuevo, pero no lo sabemos. Capaz alguien lo hizo hace 50 años, pero no podemos saberlo. No hay registros aquí”.
Esa es la idea. La zona de los Andes Centrales no es una comarca demasiado conocida fuera de Aconcagua. En ella son innumerables las actividades que pueden realizarse, y no muchos lo saben, ni siquiera en Mendoza. “Por eso tratamos de hacerlo conocer, mostrar lo que se puede hacer. Hay un montón de gente que pasa por acá y no sabe que se puede hacer este ski más salvaje por acá”, revelan con entusiasmo los suizos Olivier y Xavier.
“Acá queremos volver siempre que podamos. Nos queda mucho por hacer”.
