La fotógrafa y montañista argentina Lucía Coronel recorrió con su cámara y amigos el mirador del Tolosa, el cerro Bermejo y la quebrada de Matienzo, en el propio límite entre Argentina y Chile.

Por Adrián Camerano
Una cámara compacta. La argentina Lucía Coronel inició su búsqueda en el mundo de la fotografía con una herramienta tan sencilla como esa. Hasta convertirse en la profesional que es hoy.
Con aquella veterana cámara en mano, la joven nacida y criada en Buenos Aires comenzó a recorrer algunos rincones de la Argentina. Hasta que en un momento hizo un click, tomó cursos, se profesionalizó y se especializó en fotografía de montaña.
Coronel, de las pocas mujeres argentinas dedicadas a esa actividad, dice que siempre busca “poder transmitir mi mirada de la forma más transparente y creativa posible”.
Y cuenta que “mi ojo a través del lente fue cambiando, como así también mi interés por otras modalidades de turismo en las que pudiera estar más en contacto con la naturaleza”.

Tecnología, redes sociales y montaña, siempre montaña
Su pasión por la fotografía se convirtió en un camino de búsqueda personal, surcado por el turismo aventura, las montañas y su gente. Con el tiempo fue ganando experiencia en terrenos agrestes, y maximizando el uso de la tecnología y las posibilidades de las redes sociales.
Así aparecieron algunos hitos en su carrera como la posibilidad de trabajar junto a Makalu Outdoors, como fotógrafa embajadora de la marca argentina, y luego la unión al team de Cara Sur, como fotógrafa de expediciones.

En ese marco, dos de sus últimos trabajos fueron en la zona de Las Cuevas, Mendoza, muy cerca del gigante cerro Aconcagua. “Una zona con variedad de cumbres y quebradas esperando ser exploradas y visitadas por la simplicidad del hombre”, refiere.
Las Cuevas, pueblo de montaña
Con apoyo del lodge Portezuelo del Viento, Lucía se calzó la mochila al hombro y salió a retratar paisajes maravillosos, en plena Cordillera de los Andes.

Entre otros sitios, recorrió la Quebrada de Matienzo, el mirador del cerro Tolosa y el cerro Bermejo, “espacios llenos de historia y emoción generada a partir de la belleza de su cordillera, su vista panorámica hacia los picos nevados del lado chileno, y la gente que lo habita día a día”, se entusiasma.
Lucía comparte algunas de las fotos en ese rincón de los Andes argentinos, mientras promete las imágenes de su próxima aventura.


