Por primera vez en la Argentina se reintrodujo una hembra puma en su hábitat natural, utilizando un helicóptero. Había sido sacada de su entorno, en Villavicencio.
U[dropcap size=big]U[/dropcap]na puma que hace dos meses fuera extraída de la Reserva Privada Villavicencio por considerarla peligrosa fue por fin liberada en la madrugada del sábado 3 de diciembre en un singular operativo llevado adelante por la Fundación Cullunche, el Zoológico Provincial, el Ministerio de Seguridad y la Dirección de Recursos Naturales Renovables de Mendoza.
La tarea comenzó a las 3 de la mañana del sábado y finalizó a las 8, en una iniciativa inédita para la Argentina y gran parte de Sudamérica. También es la primera vez en el país que se utiliza un helicóptero para el traslado de un felino silvestre de gran porte, convirtiendo a Mendoza en pionera en conservación de fauna.
La hembra enseñaba a cazar a sus cachorros en la Reserva Privada Villavicencio, donde vivía desde hacía unos cinco años. Debido a haber sido avistada muy cerca de la zona poblada, fue sacada de su entorno natural.
Fue fundamental la intervención de la Fundación Cullunche ante la Secretaría de Medio Ambiente para que se definiera su devolución, aunque se eligió para ello un sector del Cordón del Plata.
Jennifer Ibarra, presidenta de Cullunche, acompañó al felino a su libertad aplicando el protocolo de anestesia indicado. El animal entró al zoo provincial pesando 36 kilogramos y se retiró con 40. El equipo veterinario de la entidad realizó todos los estudios de rigor, hasta comprobar que se encontraba en buen estado de salud.
La puma salió anestesiada y viajó por tierra hasta el encuentro con el helicóptero del Ministerio de Seguridad piloteado por el Comisario Alejandro Palacios. Luego el animal fue cargado en la canasta de la nave y liberado en un sitio elegido en base a aportes de las diferentes instituciones intervinientes, y confirmado mediante un modelo predictivo de computación aportado por el Biólogo Guillermo Debandi y Flavio Martínez (Áreas Naturales). La zona indicada es en cercanías de la quebrada del río Blanco en el Parque Provincial Cordón del Plata, alejado de puestos o ganado pero con presencia de guanacos y liebres que podrá cazar para alimentarse.

Una vez aterrizado el helicóptero se procedió a sacar al animal y se le colocó el antídoto que revierte el efecto de la anestesia. Casi a los 7 minutos comenzó a despertarse y a caminar por sus propios medios instantes más tarde. Luego se perdió entre los arbustos.
“Lo que sucedió es un aporte importante a la conservación de la fauna en Argentina. Esta noche este hermoso animal dormirá en su casa” concluyó Ibarra, sin dejar de reflexionar en el hecho de que sacar animales supuestamente peligrosos de áreas protegidas “no debe hacerse costumbre. La gente que accede a estos sitios de conservación de especies debe saber que debe convivir con ellas en el lugar y amoldarse a esto tomando los recaudos necesarios”.