El diálogo exclusivo de Mariano Galván con CUMBRES se produjo en enero de 2016 en Aconcagua. Poco más de un año después, sufrió el accidente fatal en Nanga Parbat. Hoy su palabra, sus definiciones sobre el montañismo, cobran inmenso valor.
El 24 de junio de 2017 una avalancha en la arista Mazeno del Nanga Parbat (8125 m), novena montaña más alta del mundo, terminaba con la vida del guía y montañista de elite argentino Mariano Galván. También perdió la vida su compañero de cordada, el español Alberto Zerain.
Un año y medio antes, el 9 de enero de 2016, Mariano se encontraba con un cronista de CUMBRES Mountain Magazine, en el campamento de Confluencia, al pie de Aconcagua. Allí gentilmente aceptó una entrevista exclusiva, para contar sobre sus actividades, sus expectativas y proyectos.
En ese entonces Mariano ya había ascendido 5 de los 14 ochomiles del Himalaya en su estilo limpio, alpino, único. Estaba entusiasmado con Manaslu (8.156 m), su siguiente objetivo.

Por distintas circunstancias, la edición del video de la entrevista se demoró. Pasaron algunas semanas y Mariano logró, en mayo de ese 2016, Dhaulagiri y Manaslu, séptima y octava montañas más elevadas del planeta. En estilo alpino, con Alberto Zerain, y no sin inconvenientes.
Unos días antes de la temporada de Aconcagua 2017, este cronista y Mariano Galván se encontraron casualmente en el centro de Mendoza. Luego de aceptar las disculpas por la demora del video, Mariano, con una sonrisa pícara en su rostro, nos dijo: “Voy al Nanga Parbat en mayo. Te traigo la foto de la cumbre para la tapa”.
Pasó lo inesperado ese fatídico 24 de junio. La entrevista quedó entonces fuera de la agenda. Todos necesitábamos hacer el duelo.

Transcurrieron 3 años de ese entonces. Es hora de desempolvarla, hacerle algunos mínimos retoques y compartirla con nuestros lectores y seguidores.
Es nuestra manera de rendirle a Mariano Galván el homenaje que le debíamos.
Los invitamos a compartir 12 minutos 32 segundos de su palabra pura y didáctica, con conceptos claros transmitidos de manera honesta y sencilla. Como los grandes.