Un intento de Aconcagua invernal está en marcha por estos días. Lo llevan adelante dos experimentados montañistas de Argentina. Están ahora en el campo base de Plaza de Mulas y ya lograron hacer un porteo a Plaza Canadá. Si el tiempo lo permite, este lunes emprenderán el ascenso por la ruta normal.

Aconcagua invernal es el alto objetivo que intentan cumplir los montañistas correntinos, de vasta experiencia. Luciano Merino y Germán Braillard Pocard por estas horas se encuentran en el campo base de Plaza de Mulas. Y esperan el buen tiempo para el intento deportivo de gran exigencia y complejidad.
Ascender el monte Aconcagua (6.962 m, Mendoza, Argentina) por la ruta normal en la temporada invernal no es tarea sencilla y no son muchos los intentos que se realizan.
Los andinistas ingresaron el pasado 13 de julio al Parque Aconcagua, luego de completar los trámites documentales para la iniciativa. Entre ellos el firmar un deslinde por cualquier contingencia que pudiera ocurrirles. Es que el Parque en esta época no dispone de servicios de emergencia y rescate como en temporada alta. Además, Merino y Braillard debieron certificar su experiencia en este tipo de desafíos, una cuestión que se da por descontada pues efectivamente cuentan con una gran trayectoria.
Establecidos en Plaza de Mulas (4.300 m), este viernes realizaron un porteo de equipamiento e insumos hasta plaza Canadá. Es el primero de los campamentos ya en el tramo de ascenso.
Aconcagua invernal
“El clima es muy bueno, la senda está como en el verano para subir sin crampones y marcadísima” relataron en la comunicación diaria que mantienen con la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza. “Ahora estamos sufriendo el viento”, agregaron en la descripción.
Dadas las condiciones meteorológicas, frío, viento y probabilidad de nevadas, Luciano y Germán esperan la ventana de buen tiempo para ascender. Esto podría ocurrir este domingo o, más probablemente, el lunes.

El subcomisario Alejandro Alonso, Jefe de la Patrulla, confirmó que los deportistas cuentan con equipo de radio y telefonía satelital. “Cada tarde, a las 18 horas, se produce la comunicación para estar al tanto del estado en que se encuentran. Y del avance de la expedición”, contacto que se produce por mensajes o por voz, según dijo el rescatista.
“Son ráfagas más que nada, pero está divertido, no nos deja dormir. Es como la parte de la película ‘300’ cuando les caen las flechas desde arriba” señalaron simpáticamente antes de despedirse ayer. El tono denota que la moral del dúo es óptima para seguir afrontando un desafío de complejidad extrema.
Desafío extremo
No son muchos los intentos, y menos aún exitosos, al imponente Aconcagua invernal.
Horacio Cunietti, experto guía y docente, en el invierno de 2003 hizo cumbre junto a Juan Benegas. Y al año siguiente con un grupo de Brasil que aclimataba para Everest post monzón. En ambos casos con apoyo logístico de su mujer, Popi Spagnuoli, y Gonzalo Dell’Agnola, también guías y docentes.
Cunietti, Spagnuoli y Dell’Agnola hicieron esta vez cumbre los tres al siguiente invierno, en lo que significó además la primera femenina invernal al Coloso.
En 2006, en el marco del proyecto Argentinos al Himalaya, Gerardo Castillo, Xavi Arias y Virginia Iglesias concretaron también el Aconcagua invernal esta vez por el complicado glaciar de los Polacos.
Este verano el reconocido alpinista vasco Juanio Oiarzábal compartió con Cumbres el relato de la recordada expedición Aconcagua invernal de 1982, la quinta de la historia, con un equipo de lujo.
La primera registrada corresponde al 15 de septiembre de 1953, cuando los argentinos Emiliano Huerta, H. Vasalla y F. Godoy llegaron a la cima por la ruta normal.