El Parque Provincial Aconcagua iniciará a partir de 2026 un nuevo esquema de operación para los servicios que se brindan en sus campamentos de aproximación y base.
A través de una licitación pública nacional, el gobierno local concesionará por un plazo de veinte años la totalidad de las prestaciones actualmente vigentes, con la consecuente revocación de los permisos precarios que operaban hasta ahora.
La medida busca consolidar un modelo de gestión que integre estándares técnicos, sanitarios y ambientales bajo reglas claras y competencia abierta.
Sostenibilidad y controles
Los nuevos contratos abarcan un paquete completo de servicios esenciales para la actividad en alta montaña. En los campamentos de aproximación -Confluencia, Pampa de Leñas y Casa de Piedra (esta última con una nueva localización prevista)- y en los campamentos base -Plaza de Mulas y Plaza Argentina-, los concesionarios deberán proveer alimentación, alojamiento, sanitarios, comunicaciones satelitales y gestión integral de residuos.
También se incluyen servicios logísticos como transporte de carga con mulas, porteadores, custodia de equipos y provisión de guías habilitados.
El pliego establece condiciones específicas para cada rubro. La oferta gastronómica deberá contemplar menús variados de alto valor calórico, con opciones para veganos, vegetarianos y celíacos.
Las estructuras de alojamiento deberán resistir condiciones climáticas extremas y contar con piso aislante. Los sanitarios, secos o húmedos, deberán estar disponibles para todos los visitantes del parque, hayan contratado o no servicios adicionales.
En materia de emergencias, los operadores deberán disponer de oxígeno medicinal, equipos de rescate, camillas y botiquines de alta montaña en cada campamento, además de protocolos de emergencia auditables.
Gestión ambiental
Un aspecto central de la licitación es el peso otorgado a la gestión ambiental en la evaluación de ofertas. De los 60 puntos mínimos requeridos para la adjudicación, 40 corresponden a este componente.
Cada oferente deberá presentar un Plan Ambiental y Logístico que contemple gestión de residuos con separación en origen y trazabilidad hasta disposición final, medición de consumo de agua con instalación de medidores de caudal, y priorización de energías renovables con paneles solares y sistemas de almacenamiento, quedando los generadores a combustible como respaldo sujeto a protocolos.
Los concesionarios también deberán calcular su huella de carbono y proponer acciones de compensación. Se exigirán protocolos específicos para evitar impactos sobre glaciares, vegas, humedales, flora endémica, fauna silvestre y sitios arqueológicos.
Complementariamente, se requiere un Plan de Compensación Ambiental que podrá incluir restauración ecológica en otras áreas del parque, aportes a programas de monitoreo o fortalecimiento institucional de la Dirección de Áreas Protegidas.
El sistema económico se vincula directamente con los permisos de ingreso comercializados, bajo valores oficiales definidos cada temporada, lo que permite trazabilidad y control objetivo de la actividad.
Para evitar concentración, el pliego establece que ningún oferente podrá acceder a más del 30% de las unidades funcionales disponibles en cada sitio.
Recuperación del hotel Plaza de Mulas
En coincidencia con la reorganización integral, se incorpora la regularización del Hotel Plaza de Mulas. La construcción, ubicada a 4370 metros, funcionó entre la década del 90 y 2013 en el campamento base.
El edificio, inactivo por once años debido a los altos costos de mantenimiento y operación en condiciones extremas, será sometido a una licitación pública internacional.
La iniciativa busca integrar este enclave al nuevo esquema de prestaciones, en consonancia con la Ley de Zonificación del Parque Provincial Aconcagua. Esa norma, sancionada en 2024, definió capacidad de carga, estándares ambientales y usos admitidos por sector.
El objetivo es que el hotel conviva con la prestación de servicios públicos y se constituya en un punto adicional de atracción dentro del área protegida. Siempre bajo los criterios de ocupación temporal, responsable y reversible que establece el pliego.
La autoridad de aplicación mantendrá facultades de auditoría y fiscalización permanentes. El régimen de sanciones que puede incluir multas significativas o rescisión de contrato ante incumplimientos graves.
Las garantías mediante seguros de caución cubrirán obligaciones técnicas, económicas y ambientales, permitiendo al Estado actuar con celeridad ante eventuales incumplimientos y asegurar la remediación cuando corresponda.
(Ph: Grajales Expeditions)


















