Subirá por el glaciar de los Polacos y bajará un tramo esquiando, si la nieve lo permite. El japonés es el más longevo en ascender Everest, a los 80. Hablamos con él en Uspallata.

Mr. Miura contento con sus regalos: algunos ejemplares de la revista CUMBRES.
Mr. Miura contento con sus regalos: algunos ejemplares de la revista CUMBRES.

El japonés Yuichiro Miura a sus 86 años comenzó en Mendoza un nuevo reto en su impresionante carrera: busca ascender Aconcagua (6.962 m) por segunda vez después de encumbrarlo en 1985. La iniciativa tiene por objeto medir sus propias fuerzas y condiciones con la idea de subir por cuarta vez el Everest cuando cumpla 90 años y batir su propio récord como la persona más longeva en hacerlo.

Miura contrató en Mendoza a la empresa Aconcagua Vision en lo concerniente a logística en la ciudad, traslados, campamentos base, y de altura y guías locales. Él además viene con su propio team compuesto por su hijo, ex integrante del equipo olímpico de ski de Japón, un encargado de logística, uno de prensa y otro guía.

Junto a su hijo Gota Miura, sostén de la expedición, en los jardines del Gran Hotel Uspallata.
Junto a su hijo Gota Miura, sostén de la expedición, en los jardines del Gran Hotel Uspallata.

Este sábado 6 de enero Miura y su equipo se establecieron en el Gran Hotel Uspallata (2.000 m). Este domingo avanzarán con su aclimatación en Las Cuevas (Posada del Glaciar, 3.150 m), donde, según adelantó uno de los guías argentinos Gianni Capano, permanecerán por 3 días que incluirán algunas salidas de trekking y ascensos moderados como Cristo Redentor.  Así, el miércoles 9 un helicóptero los trasladará al campo base de Plaza Argentina para emprender el camino a la cumbre según las condiciones meteorológicas lo permitan.

CUMBRES fue recibido en el lobby del hotel de Uspallata por un muy vital y amable Yuichiro Miura que se prestó a contestar las requisitorias de un periodista de nuestro medio:

CUMBRES: ¿Cómo recuerda su primera cumbre en Aconcagua en 1985?

Yuichiro Miura: Recuerdo que estuve muy preocupado en el último tramo del intento de cumbre, porque cerca de la cima hay un terreno complicado donde das uno o dos pasos y uno hacia atrás. Fue dificultoso.

C.: ¿Qué espera entonces de este Aconcagua 2019?

Y. M.: El Aconcagua es un reto en sí mismo, pero también es un desafío debido a mi edad. Lo hice hace 33 años, y eso es un gran cambio.

C.: ¿Sigue en pie su idea de subir Everest cuando tenga 90 años?

Y. M.: Es cierto que Aconcagua es una medida para ver las posibilidades de ascender el Everest a los 90 años. Pero mejor veamos cómo va todo esta vez.

C: Usted siempre ha recomendado ir sin prisa en la montaña, paso a paso. Hoy en día en cambio muchos buscan desafíos en velocidad o batir récords en la montaña. ¿Qué piensa de estas nuevas modalidades?

Y. M.: Cuando eres joven, digamos antes de los 50 años, por supuesto que la velocidad, competir en velocidad o cuán rápido puedes ascender una montaña es bueno. Pero cuando te vuelves más viejo por supuesto no puedes andar tan rápido, tú bajas la velocidad. Pero éste es mi desafío, aún yendo más lento, paso a paso.

C.: De todas las montañas que ha subido durante su gran trayectoria, ¿destaca alguna en especial por alguna situación que le tocó vivir en ella?

Y. M.: Por supuesto que Everest, lo he subido 3 veces y cada vez fue muy especial.

C: Y seguramente será muy particular la próxima a los 90…

Y. M.: ¡Sí claro! Esa será seguramente bien diferente (risas)

Gota Miura (de pie), el cronista de CUMBRES, Yuichiro Miura y el guía Gianni Capano.
Gota Miura (de pie), el cronista de CUMBRES, Yuichiro Miura y el guía Gianni Capano.