Compañero de cordada de la guía “Peke” Innamoratto, el simpático Lupo Andino ya recorre los Andes con prestancia y profesionalismo. Va camino a convertirse en guía de montaña, como su mecenas, y se perfecciona en búsqueda y rescate.
Lupo junto a su mecenas, la guía de montaña Gabriela “Peke” Innamoratto.
Lupo junto a su mecenas, la guía de montaña Gabriela “Peke” Innamoratto.

Es francamente imposible contar la historia del perro montañista Lupo sin recordar o referir a su antecesor Oro, ese entrañable pionero del Aconcagua que falleciera en 2020, inseparable compañero del guía Ignacio “Nacho” Lucero.

Y como la vida es eso mismo, devenir, sucesión, continuidad, hoy el simpatiquísimo Lupo Andino -tal como se llama en su perfil de Instagram-, con tan solo dos años de edad ya camina los Andes como su hábitat natural. Y va por más: se está formando para ser un perro de búsqueda y rescate.

Su mecenas es la guía de montaña Gabriela “Peke” Innamoratto, bonaerense de pura cepa pero cada vez más mendocinamente montañesa. Ella es la titular de la empresa de expediciones Cara Sur.

Lupo aprendió a comprender y recorrer el entorno de la montaña.
Lupo aprendió a comprender y recorrer el entorno de la montaña.

En una historia de enredos y casualidades que merece un artículo aparte, el border collie llegó siendo un pequeño cachorro a manos de Peke, por intermedio de Pablo Tognini, otro montañista habitué de los Andes centrales.

Primero en su casa del Tigre y en cuanto pudo por las quebradas y laderas del Parque Aconcagua en Las Cuevas, Lupo aprendió a comprender y recorrer el entorno de la montaña. Por su instinto e inteligencia ya se convirtió en un experto.

Perro con Instagram

“Deportista, montañista y aventurero” se define en las redes sociales este millennial canino, y allí anuncia sus planes y actividades. Entre las que se encuentran convertirse en un verdadero guía de montaña capaz de cumplirle el sueño de cumbre a quien quiera elegirlo.

Lupo ya camina los Andes como su hábitat natural.
Lupo ya camina los Andes como su hábitat natural.

Pero además, su compañera de cordada Peke lo está orientando para que pronto se diplome como perro de búsqueda y rescate en las alturas andinas. Algo que a juzgar por la personalidad proactiva de ambos, es un hecho.

El plan está en marcha y entusiasmo es lo que sobra. Can y humana juntos en cordada para recorrer las montañas y contribuir a que otros lo hagan bajo su profesional tutela y guía. Y mantener vivo y presente el legado y el recuerdo del bien querido Oro.