En 1818, los hermanos Grivel fabricaban implementos agrícolas en el Val d’Aosta. A pedido de unos alpinistas alemanes, decidieron probar con herramientas para montaña. Hoy, Grivel es líder mundial en crampones y piolets y exporta a 50 países. CUMBRES entrevistó al CEO de la compañía, en su sede de los Alpes.
Oliviero Gobbi, CEO de la fábrica Grivel, con sede en Val d'Aosta.
Oliviero Gobbi, CEO de la fábrica Grivel, con sede en Val d’Aosta.

En Grivel les gusta definirse como una “multinacional de bolsillo”. Por esto de conservar un espíritu de empresa familiar y situarse en una pequeña ciudad alpina, pero al mismo tiempo producir material de montaña de altísima calidad y exportarlo a más de 50 países.

Grivel se dedica desde hace 203 años al desarrollo y producción de equipos técnicos de montaña, con los crampones como su invento y elemento insignia.

Tiene su  sede en Verrayes, en la encantadora ciudad de Aosta, cabecera del valle del mismo nombre, en la plenitud de los Alpes italianos.

Desde 1818, los herreros Grivel forjan el acero al pie del monte Bianco (Mont Blanc) y le dan forma a las herramientas esenciales para la práctica del alpinismo en todos sus niveles. Los célebres crampones, piolets, cascos, mosquetones, tornillos de hielo, friends, gafas, entre los principales.

François Cazzanelli, uno de los super alpinistas que utilizan equipamiento de Grivel.
François Cazzanelli, uno de los super alpinistas que utilizan equipamiento de Grivel.

Son varios los hitos históricos en semejante línea de tiempo: el primer crampón, el invento, en 1909. Las dos puntas frontales que permiten pararse de frente a la pendiente, en 1929, innovación clave para la conquista de la Norte del Eiger, en 1938. La aleación chromolly (níquel-cromo-molibdeno) en 1936, creando un crampón fuerte, delgado y liviano.

Más acá en el tiempo, y ya con el apellido Gobbi en la conducción, en 1996 Grivel revoluciona el diseño del piolet, hoy estandarizado en el mundo entero. Y en 2003, incorpora la placa anti-balling proactiva a los crampones, resolviendo así el problema de acumulación de nieve.

Dos siglos fabricando los mismos productos una misma familia, no es algo común de encontrar. Fuimos a comprobarlo.

Oliviero Gobbi es actualmente el joven CEO de Grivel. En la fábrica de Aosta recibió al cronista de CUMBRES para contar su historia, la historia de su familia. Que es propiamente la historia de las herramientas técnicas de montaña.

CUMBRES: Una característica de Grivel es su vínculo cercano y directo con alpinistas de élite que testean sus productos y los utilizan en sus desafíos. ¿Cómo describes esa relación empresa-alpinista?

Oliviero Gobbi: La relación es doble: empresa-lugar y empresa-alpinistas. Somos tres, la empresa, que está aquí en la montaña, y que tiene contacto con los alpinistas.

Grivel, con sede en Val d'Aosta en los alpes italianos, amigable con el ambiente.
Grivel, con sede en Val d’Aosta en los alpes italianos, amigable con el ambiente.

Lo importante es estar en la montaña. Porque puedes tener contacto directo con los alpinistas que están aquí, o con los que vienen habitualmente. Esto nos permite obtener las ideas y luego probarlas rápidamente.

Para nosotros es muy importante intercambiar con los alpinistas, para llegar a nuevas ideas e incluso para comparar, para hablar sobre esas ideas que nosotros tenemos. Y luego cuando tenemos las muestras, debemos probarlas con los alpinistas directamente. Y fundamentalmente ir a la montaña para testear.

C.: Grivel ha sido pionera en varios productos a lo largo de estos 200 años. ¿Cómo es el aspecto de investigación e innovación en materiales y productos en la compañía?

O. G.: La innovación es muy importante porque hoy hay muchos buenos productos en el mercado. Hay muchos buenos productos que funcionan y por eso es importante salir con nuevas ideas para encontrar nuevas soluciones que intriguen al cliente, que le puedan dar ganas de probar, que pueden ser nuevas soluciones a viejos problemas. O incluso nuevas ideas para nuevas disciplinas, nuevas actividades.

En los últimos años, por ejemplo, el peso es cada vez más importante. Productos cada vez más livianos para actividades más rápidas y más prolongadas. Por lo tanto, el peso es importante. Hoy para nosotros es siempre fundamental.

"Para nosotros es muy importante intercambiar con los alpinistas". Oliviero Gobbi, de Grivel.
«Para nosotros es muy importante intercambiar con los alpinistas». Oliviero Gobbi, de Grivel.

Existimos porque innovamos, porque tenemos nuevas ideas y eso es así afortunadamente desde hace 200 años. Hay nueva vida en los productos.

En definitiva, tenemos que salir y explorar el mercado con nuevas ideas.

C: Toda la vida al pie del Mont Blanc, siempre en Courmayeur y Val d’Aosta ¿No sería más conveniente tener oficinas y fábricas en otro sitio, Torino, Milano?

O G: Económicamente probablemente sea una buena idea estar en una ciudad más grande. Pero nuestra tradición en la montaña es importante. Para nosotros, estar aquí o en Courmayeur no hace mucha diferencia.

Para nosotros es fundamental estar en la montaña, porque es nuestra vida. Solo tenemos que ver las montañas afuera para obtener ideas, para inspirarnos, para decir ‘vamos a las montañas a probar esto, veamos cómo funciona’. Es imprescindible estar en la montaña.

C.: ¿Cuáles son los aspectos que más puedes resaltar de tu familia, tus antepasados, en relación con el legado de Grivel que ahora conduces?

O. G.: La nuestra es una empresa familiar, por lo que es una tradición que se ha transmitido de generación en generación.

"Somos conscientes que los productos por los que somos más famosos son los piolets y crampones".
«Somos conscientes que los productos por los que somos más famosos son los piolets y crampones».

Creo que lo principal de esto es la posibilidad de tener siempre un horizonte largo. Incluso cuando hacemos planes, no tenemos que pensar en tres meses, seis meses, un año. Podemos pensar en tres años, cinco años, diez años. Porque la empresa familiar te brinda una perspectiva duradera.

C: Los productos Grivel se venden en más de 50 países ¿Cuáles son los países de mejores respuestas y cuáles los más difíciles, en términos comerciales?

O G: Realizamos casi el 90% de las exportaciones fuera de Italia. Los principales países son Japón, Estados Unidos, Alemania, Italia y Francia. Estos son los mejores para nosotros.

El país más difícil es quizás Japón, porque están muy atentos a los detalles, son muy exigentes. Llegan a ver defectos en el producto que quizás nosotros no hayamos visto. Una pequeña señal, una pequeña diferencia. Tenemos un buen éxito, pero quizás sea el lugar más difícil.

Estar en muchos países es algo bueno y también difícil, porque cada país tiene ideas diferentes. En algunos países, ciertos colores son agradables, en otros países, otros colores.

También los tipos de productos que se utilizan. Por ejemplo, en Europa se utilizan mochilas pequeñas, porque hay refugios para un día. En Estados Unidos en cambio utilizan mochilas enormes, porque no hay refugios. Entonces son productos diferentes. Encontrar un compromiso entre las diferentes necesidades no siempre es fácil.

Grivel siempre estuvo vinculada al alpinismo tradicional, pero en el último tiempo apostaron a la escalada.
Grivel siempre estuvo vinculada al alpinismo tradicional, pero en el último tiempo apostaron a la escalada.
C.: Grivel mantiene un formato histórico como empresa, pero de avanzada en comunicación ¿Cómo se logra ir a la vanguardia en marketing, transmitiendo valores históricos de la empresa?

O. G.: Esta es una innovación, algo por lo que estamos haciendo mucho en el último período. Un poco antes del Covid y luego con el Covid se aceleró mucho. Porque creo que se acabó el mundo en el que una empresa paga por un anuncio en un periódico.

Hoy en día, la empresa Grivel, y otras también, pueden ser las que creen contenido. Porque tenemos tanta historia que contar, con los montañeros, con las cosas que hacen, con nuestra propia historia, con la tecnología, con los materiales.

Así hemos intentado en los últimos dos años sobre todo transformarnos en creadores de contenido. Precisamente porque tenemos una gran herencia histórica que contar. Al final, creo que el mundo se mueve en esta dirección.

C: Por la tarea que desempeñas en la actualidad ¿debiste renunciar a algunos de tus objetivos personales?

O G: Estoy muy contento con el trabajo que estamos haciendo, muy satisfecho con el equipo, con mi trabajo de coordinación. Porque aquí trabajo como coach, organizador. Estoy feliz.

"Nuestro objetivo es seguir siendo fabricantes de material técnico de montaña, para actividades técnicas".
«Nuestro objetivo es seguir siendo fabricantes de material técnico de montaña, para actividades técnicas».

No es fácil porque tener una buena idea es una cosa, luego llevarla al final es más difícil. Estoy feliz, no hay nada a lo que tenga que renunciar. Pero las cosas suelen tardar más de lo que espero. Nos gustaría hacerlo más rápido.

C.: ¿Hay algún sector o producto que en la actualidad están pensando en introducir innovaciones en diseño y tecnología?

O. G.: Somos conscientes que los productos por los que somos más famosos son los piolets y crampones. Pero en los últimos años también hemos intentado empujar con fuerza la escalada en roca normal.

Entonces, mientras que en el pasado los productos estaban asociados con el alpinismo y el hielo, en los últimos años también hemos intentado hacer mucha escalada. Y, por lo tanto, esta es quizás el área en la que estamos tratando de impulsar más.

Oliviero Gobbi, CEO de Grivel: "Queremos que el cliente sueñe con nuestro producto".
Oliviero Gobbi, CEO de Grivel: «Queremos que el cliente sueñe con nuestro producto».
C: ¿Dónde piensas que estará ubicada Grivel en los próximos 20 o 30 años, en el mercado y en el mundo del alpinismo global?

O G: Nuestro objetivo es seguir siendo fabricantes de material técnico de montaña, para actividades técnicas. No para caminar sino para escalar, en roca, en hielo, montaña o esquí de montaña.

Entonces la idea, nuestro objetivo, es hacer productos y crecer en el equipamiento. Luego vendrán nuevos productos, nuevos equipos, pero siempre en esa estructura.

Quizás no queremos ser los que más venden, sino los que hacen los productos más bonitos.

Queremos que el cliente sueñe con nuestro producto. Puede que no siempre lo compre, pero sí que piense en el producto más hermoso. En un Ferrari, todo el mundo sueña con un Ferrari y tal vez tú puedas…

No queremos convertirnos necesariamente en los mejores, sino en los que fabrican el producto más deseable.