Se trata de un miembro retirado del Ejército argentino, de 55 años, que frecuentaba con asiduidad las altas cumbres de la cordillera mendocina. La Patrulla de Rescate ya dio con el cuerpo y por estas horas intenta descenderlo hasta los campamentos. 
Un muerto registró Aconcagua en el inicio de la temporada. (Ph: Archivo Luciano Merino y Germán Braillard Pocard)
Un muerto registró Aconcagua en el inicio de la temporada. (Ph: Archivo Luciano Merino y Germán Braillard Pocard)

Tenía 55 años y era suboficial retirado del Ejército Argentino con desempeño en Uspallata. Montañista solitario con asidua presencia en las más conocidas cumbres de la cordillera de los Andes de Mendoza.

Tal es la caracterización de la persona que entre domingo y lunes muriera intentando subir el monte Aconcagua (6960,8 m, Mendoza, Argentina), y cuyo cuerpo fuera divisado por algunos guías que pasaron por la zona de la Canaleta, a escasos 80 metros de la cima.

Este martes, y en presencia de muy malas condiciones meteorológicas, los miembros de la Unidad Patrulla de Rescate y Auxilio en Montaña (UPRAM) ya lograron llegar hasta el lugar señalado.

Por estas horas se encuentran bajando el cadáver, para que luego la Justicia establezca las causas del deceso del experimentado montañista. Si bien se conoció su nombre y apellido, hasta tanto desciendan y comuniquen oficialmente a los familiares, la Policía no confirmará públicamente la identidad.

Por el momento solo se manejan presunciones en torno al lamentable primer muerto este año en Aconcagua. Es, además, la cuarta muerte en las montañas de Argentina en lo que va de la temporada que recién se inicia.

En principio se presume que habría muerto por alguna descompensación o problema de salud. El hombre, como se mencionó, contaba con dilatada experiencia en alta montaña.

El único indicio fuera de lo común, es el que confió un guía que por estos días lidera una expedición en el Coloso de América. El profesional de montaña aventuró que el ex militar habría iniciado su día de cumbre no lo suficientemente temprano como para manejarse con margen de maniobra.

Cabe recordar que su ausencia en el campamento de altura, constatada en la mañana siguiente a su intento de ascenso, fue lo que alertó a algunos guías. Que a su vez dieron inmediato aviso a las fuerzas policiales con asiento en Plaza de Mulas.